CIUDAD OCULTA

VILLA 1.11.14
Qué loco... Nunca me preguntaron cuáles son mis fantasmas. Yo los relaciono con miedo. Uno de ellos es a morirme y no llegar a ser alguien en esta vida de mierda que me toca vivir, no poder darle un buen futuro a mi hija, que no pase ninguna necesidad para que no llegue al extremo que yo llegué por ambición a la plata. Otro de mis miedos es caer otra vez en la tentación de elegir otra vez el camino equivocado, aunque hoy estoy segura de que no lo quiero hacer, pero uno no sabe las vueltas de la vida. Otro gran miedo es quedar presa, y no saber que me espera en ese lugar tan feo y espantoso que es la cárcel. En un principio no tenía miedo porque pensaba que si me mandé una cagada, tenía que pagar, pero hoy tengo terror a esa idea, de sólo pensarlo me da ganas de llorar. Un miedo muy importante es volver con mi gran fantasma de 10 años que es Adrián. Pensar que se podría repetir esa historia de mierda en mi vida, pero no veo la posibilidad. Eso sería como tirar todo lo que estoy tratando de construir en mi vida, a la mierda. Otra cosa es defraudar a la gente que quiero y amo, pero peor es defraudarme a mi misma, con todos los proyectos que tengo, y no poder concretar ninguno. Otro miedo es no poder ayudar a la persona queme necesite, y que yo con mis problemas no me preocupe por los demás, y que cuando yo los necesite, no estén. En pocas palabras, me aterra la soledad de no tener a nadie, de perder a todos por mi egoísmo de pensar solo en mi. Otra cosa es que, vivir en el barrio y la poca experiencia de vida que tiene mi hija, le pase algo malo, o que tome un mal camino y que se me vaya de las manos. No poder controlar eso me mata. Bueno, por ahora es esto lo que se me viene a la cabeza, pero se que dentro mío hay más cosas, y espero poder sacarlas a la luz por el bien mío y de las personas que quiero y amo.
Natalia.
La droga es moneda corriente ya, sobre todo a la noche. A mi me gusta mucho la música electrónica y consumí éxtasis en una fiesta, cuando tenía 16 años. Durante 5 meses tomé muchas pastillas de anfetaminas, siempre sabiendo las consecuencias de eso y lo que me producía en el cuerpo. Una vez consumí dos pastillas muy fuertes (mariposa rosa y diamante blanco) y las potencié con media pastilla de efedrina. El resultado fue horroroso: creí que me moría, mi mentón no dejaba de temblar, se me desorbitaron los ojos, me deshidraté, empecé a ahogarme. Todo eso duró muchas horas. Me asusté tanto que me replanteé un poco lo que estaba haciendo y lo que quería hacer con mi vida. Yo quiero estudiar, ser un profesional; y no seguir drogándome metido en un círculo vicioso, y convertirme en un cadáver descansando bajo tierra. Tomé esos 5 meses como una experiencia de vida, aprendí la lección, retomé mis estudios. Hace un tiempo fui a otra fiesta y me encontré con gente que hacía mucho que no veía y me dolió ver lo demacrados que estaban, pero parece que el éxtasis sigue de moda y los pibes que lo toman no les importa nada. Quiero agradecer a mi familia por haberme bancado, ayudado, apoyado y entendido.
Ezequiel.
Me drogo desde los 16 años. Soy el hijo más chico, yo elegí drogarme, elegí mi camino. Hacían mucha diferencia con mis hermanos y yo. Cuando nació mi hija Lara no había nadie. Sacaba una sonrisa con la marihuana. No me quería internar. No pensaba ni en mi hija ni en mi señora. En el psiquiátrico estaba hecho un robot, no me quejo por esto. Con el consumo de pasta base no hay proyecto. Mi vieja no quería que volviera a la villa por la droga. Hoy busco la seguridad en la vida. Con la pasta base sos capaz de cualquier cosa, de lo peor.
Raúl.